Chiísmo o Shiísmo



Los chiíes o shiíes constituyen una de las principales ramas del Islam, junto a sunníes y jariyíes.



Etimológicamente, el término viene de la expresión shī'at 'Alī, partido o facción de Ali. Cuando Mahoma murió en el año 632 no se había habilitado ningún modo de decidir quién tenía que sucederle, recurriéndose finalmente a un sistema tradicional de elección entre notables. Quienes tomaron partido por Ali, primo y yerno del profeta, sin embargo, consideraron que él era el único sucesor legítimo ya que había sido la persona más cercana a Mahoma. Así, se negaron a reconocer a los notables sucesivamente elegidos para desempeñar el papel de califas o sucesores del profeta: Abu Bakr, Omar y Otmán. Tras la muerte de este último, Ali será finalmente elegido califa. Sin embargo, acusado de haber instigado la muerte de su predecesor, su poder será contestado por Mu`awiya, gobernador de Siria y miembro de la familia de los Omeyas, iniciándose así una guerra civil entre ambas facciones. Cuando ambos líderes aceptaron en el campo de batalla de Siffín someter sus diferencias al dictamen de un árbitro independiente, de las filas de Ali surgirá una tercera facción, la de los jariyíes, que no aceptaban el arbitraje. Esta facción asesinó a Ali en el 661, y el mismo día trataron de acabar también con Mu`awiya y con el árbitro, sin lograrlo. Los partidarios de Ali pusieron entonces sus esperanzas en su hijo Hasan , que renunció al poder, y luego en Husain. Éste instigará una rebelión contra el poder omeya. Su terrible muerte en el campo de batalla de Kerbala (Iraq), en 680, marcará el principio del cisma entre los chiíes y aquellos a quienes se llamará más tarde sunníes. El destino trágico de Husain sacudió a una parte de los musulmanes y provocó una determinación de combatir hasta el fin por un ideal de poder considerado justo y respetuoso con los fundamentos del Islam primitivo. El martirio de Husain, hito fundamental del chiísmo (que lo conmemora todos los años con procesiones de penitentes) se convierte en símbolo de la lucha contra la injusticia. Los descendientes de Husain, dirigentes o imames de la comunidad dado el carácter hereditario atribuído por ésta a la sucesión, tuvieron todos un destino trágico de cárcel y muerte. El poder temporal planteaba pues un problema, que se solucionó gracias al fenómeno de la ocultación o gayba. El séptimo imam desapareció y una parte de la comunidad consideró que se había ocultado por medios sobrenaturales pero que seguiría vivo hasta su regreso al final de los tiempos, con lo cual no podía sucederle nadie. Así pusieron fin a la cuestión, lo que permitió un acatamiento formal del poder político imperante. Los chiíes que creyeron en esa ocultación fueron llamados en lo sucesivo septimanos (por el número del imam desaparecido) o ismailíes (por el nombre del imam, Ismail).



Los chiíes constituyen hoy entre un 10 y un 15% de los musulmanes. Son mayoritarios en Irán, Iraq, Bahrein y el sur del Líbano, y existen minorías chiíes en otros lugares. Existen minorías en Siria, Afganistán, Pakistán y otros lugares. El chiísmo septimano existe sobre todo en la India, Pakistán, Siria y Yemen Los drusos viven sobre todo en una región situada entre el sur del Líbano, los altos del Golán y el norte de Israel. Los zaydíes se encuentran principalmente en Yemen. Los alauíes son bastante numerosos en Turquía y Siria. La familia del jefe de Estado sirio pertenece a esta confesión.



En tanto que musulmanes, los chiíes reconocen los cinco pilares del Islam, el Corán , la Sunna (siguen la sunna a través de la familia de Mahoma), y en general el culto no se diferencia externamente del de otras ramas del Islam. Las particularidades doctrinales más importantes son: el imamato, el esoterismo y el clero.



El chiísmo considera que el Corán tiene un mensaje literal, interpretable por cualquier musulmán, que es válido. Sin embargo, ese mensaje literal o esotérico es a su vez un mensaje cifrado que oculta conocimientos que sólo son interpretables por ciertos iniciados. Hay facciones chiíes que sostienen que dicho mensaje esotérico es a su vez metáfora de un tercer mensaje, más oculto aún, y así hasta siete niveles de esoterismo. El mensaje último en cualquier caso es conocido sólo por el imam. El esoterismo (especialmente fuerte en el caso de los ismailíes) no tiene como tal repercusiones prácticas para la mayoría de los fieles, que se limitan a seguir el mensaje literal del Corán, pero está muy relacionado con la institución del imamato y con la existencia del clero y marca distancias con el islam mayoritario, que considera que cualquier creyente puede ser su propio intérprete del mensaje divino. El origen del esoterismo chií hay que buscarlo en la expansión incial del chiísmo por Irán y la región de Sham , donde habría adquirido características de las creencias preexistentes, en concreto de la filosofía neoplatónica y del mazdeísmo. Los supuestos mensajes ocultos estudiados por los iniciados tienen muchas características comunes con ellas.



Antes que nada, es necesario aclarar que aquí la figura del imam se refiere al jefe supremo de la comunidad (equivalente al califa) y no al sentido habitual de guía o director de oración de una mezquita (que es el que hay que entender cuando se habla por ejemplo del imam Jomeini). Para los chiíes, Dios no puede admitir que el hombre camine hacia su perdición, y por ello envió a los profetas para guiarle. La muerte de Mahoma, sin embargo, puso fin al ciclo profético según la creencia general del Islam. Ya que no hay profetas, es necesario un garante espiritual de la conducta humana, que sea al mismo tiempo prueba de la veracidad de la religión y guía de la comunidad: el imam. Éste debe reunir una serie de características que le hagan ser el hombre más perfecto de su tiempo: versado en la religión, justo, desprovisto de defectos. Además, tiene cierta investidura sobrenatural otorgada por el profeta y por el imam precedente. El imam es infalible. El imam debe ser descendiente directo de Mahoma (Husein, el primer imam, era hijo de Ali y de una de las hijas del profeta, Fátima). Esta reivindicación, que en su origen tenía un carácter político, adquirió con el tiempo una importante dimensión teológica. El imamato encarna a la vez los poderes espiritual y terrenal. Sin embargo, dado que el imam está oculto, los miembros de la comunidad son libres de adoptar la actitud que deseen respecto al poder terrenal existente.



Está muy relacionado con el esoterismo y el imamato. Dado que existe un mensaje invisible y dado que quien lo conoce sigue vivo pero está oculto, es necesario un cuerpo de intérpretes capaces de captar los signos enviados por el imam desde su ocultación. Podría decirse también que como el guía espiritual sigue vivo, la doctrina no está completamente cerrada. Los intérpretes son los ulemas, más frecuentemente llamados mulás, organizados jerárquicamente según su grado de iniciación.



Cuando Mahoma murió en el año 632 no se había habilitado ningún modo de decidir quién tenía que sucederle, recurriéndose finalmente a un sistema tradicional de elección entre notables. Quienes tomaron partido por Ali, primo y yerno del profeta, sin embargo, consideraron que él era el único sucesor legítimo ya que había sido la persona más cercana a Mahoma. Así, se negaron a reconocer a los notables sucesivamente elegidos para desempeñar el papel de califas o sucesores del profeta: Abu Bakr, Omar y Otmán. Tras la muerte de este último, Ali será finalmente elegido califa. Sin embargo, acusado de haber instigado la muerte de su predecesor, su poder será contestado por Mu`awiya, gobernador de Siria y miembro de la familia de los Omeyas, iniciándose así una guerra civil entre ambas facciones. Cuando ambos líderes aceptaron en el campo de batalla de Siffín someter sus diferencias al dictamen de un árbitro independiente, de las filas de Ali surgirá una tercera facción, la de los jariyíes, que no aceptaban el arbitraje. Esta facción asesinó a Ali en el 661, y el mismo día trataron de acabar también con Mu`awiya y con el árbitro, sin lograrlo. Los partidarios de Ali pusieron entonces sus esperanzas en su hijo Hasan , que renunció al poder, y luego en Husain. Éste instigará una rebelión contra el poder omeya. Su terrible muerte en el campo de batalla de Kerbala (Iraq), en 680, marcará el principio del cisma entre los chiíes y aquellos a quienes se llamará más tarde sunníes. El destino trágico de Husain sacudió a una parte de los musulmanes y provocó una determinación de combatir hasta el fin por un ideal de poder considerado justo y respetuoso con los fundamentos del Islam primitivo. El martirio de Husain, hito fundamental del chiísmo (que lo conmemora todos los años con procesiones de penitentes) se convierte en símbolo de la lucha contra la injusticia. Los descendientes de Husain, dirigentes o imames de la comunidad dado el carácter hereditario atribuído por ésta a la sucesión, tuvieron todos un destino trágico de cárcel y muerte. El poder temporal planteaba pues un problema, que se solucionó gracias al fenómeno de la ocultación o gayba. El séptimo imam desapareció y una parte de la comunidad consideró que se había ocultado por medios sobrenaturales pero que seguiría vivo hasta su regreso al final de los tiempos, con lo cual no podía sucederle nadie. Así pusieron fin a la cuestión, lo que permitió un acatamiento formal del poder político imperante. Los chiíes que creyeron en esa ocultación fueron llamados en lo sucesivo septimanos (por el número del imam desaparecido) o ismailíes (por el nombre del imam, Ismail). El resto de la comunidad, mayoritario, consideró muerto a Ismail y siguió reconociendo como imames a sus descendientes, razón por la cual fueron llamados imamíes. Sin embargo, acabaron reconociendo su propio fenómeno de ocultación: el duodécimo imam, según la creencia de este grupo, se escapó de la cárcel por medios sobrenaturales y desapareció en el año 874. A los imamíes se les llamará desde entonces también duodecimanos. La existencia del Imam Oculto da una fuerte dimensión esotérica al chiísmo.


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Ismailismo



El ismailismo o ismaelismo es una de las corrientes del Islam chií. Sus miembros son llamados también "septimanos".



El origen del ismailismo se remonta a la muerte en 765 del sexto imam chií y las discusiones a propósito de su sucesión. Dicho imam, Ya'far as-Sadiq había nombrado sucesor a su primogénito Ismail, pero éste murió unos años antes que su padre. La parte de la comunidad chií que más adelante formará la rama de los imamíes decidió que le sucediera su otro hijo, Musa al-Kazim, como séptimo imam. El grupo llamado después ismailí, sin embargo, no admitió la muerte de Ismail y extendieron la creencia de que se había ocultado y que volvería al final de los tiempos como mahdi. Los historiadores no ismailíes reconocen que la ocultación en realidad pretendía resolver los problemas derivados de la figura del imam como líder político, ya que los imames chiíes eran duramente perseguidos por el poder califal de Bagdad y acababan invariablemente muertos o encarcelados. Al "ocultarse", el imam adquiría una fuerte y exclusiva dimensión espiritual y los fieles tenían más libertad de movimientos para adoptar posiciones respecto al poder político imperante. Muy perseguidos, los imailíes siguieron venerando en secreto a su imam oculto al tiempo que hacían un proselitismo muy activo primero en Oriente Medio y luego en el resto del mundo musulmán. Consiguieron establecer un pequeño estado en Túnez gracias a la adhesión de algunas tribus bereberes, y de ahí se lanzaron a la conquista de Egipto, donde fundarán la dinastía fatimí. Otros ismailíes, llamados cármatas, rechazaron la autoridad de los califas-imames fatimíes y fundaron un Estado en Bahrein, distinguiéndose por un uso extraordinario de la violencia. Los fatimíes, por su parte, tuvieron un cisma en 1094, a la muerte del califa Al Mustansir, que dará lugar a dos grupos rivales: nizaríes y musta'líes.



Los modernos ismailíes son llamados a veces neoismailíes, quizá porque tienen poco que ver con el activismo violento que les caracterizó siglos atrás. Son alrededor de quince millones de personas que viven sobre todo en India, Pakistán, Siria y Yemen y se reparten en dos grandes comunidades: los bohras, evolución de los musta'líes, y los joyas o khodjas, herederos de los nizaríes, cuyo jefe espiritual es el Agha khan. En Siria y Líbano están también los drusos, miembros de una secta iniciática derivada del ismailismo fatimí.



Los ismailíes profesan doctrinas muy complejas fuertemente influidas por el neoplatonismo, el gnosticismo y creencias tomadas a otras religiones como el maniqueísmo. Para ellos, el Islam tiene dos principios complementarios: el exotérico o zahirí representado por el profeta, el Corán en su sentido literal y la Sharia, y el esotérico o batiní personificado por el imam y la interpretación mística del Corán. Los ismailíes piensan que el Corán es una alegoría de un mensaje oculto, que a su vez es alegoría de otro más oculto aún y así sucesivamente hasta siete niveles de esoterismo, el último de los cuales contiene la verdad suprema. En su fortaleza de Alamut, en Irán, los nizaríes reformaron el ismailismo abandonando definitivamente todas las prescripciones rituales islámicas para centrarse únicamente en el aspecto esotérico de su fe.



Los ismailitas creen que el Corán actual es idéntico al que fue revelado al Profeta Mahoma. Él, a su vez, lo transmitió a sus discipulos, quienes memorizaron sus palabras. Los eruditos actuales afirman que la primera versión escrita del Corán fue compilada en tiempos del tercer califa, `Uthmān ibn `Affān, entre los años 650 y 656. Después, el califa envió varias copias del Corán a las diferentes provincias del entonces imperio árabe y ordenó que cualquier otra anterior fuese destruida. Sin embargo, hay quienes dudan sobre la certeza de ésto. Lo que se describe en las tradiciones orales (Hadiz), que afirman que el Corán fue compilado en los años cercanos al 750.





Lo integrantes del ismailismo están fuertemente arraigados y son fieles seguidores del ismailita Abdul Jus'jamel, siendo este uno de los precursores de esta religión.









Existe un conjunto de libros sobre los cuales están basadas las creencias de los ismailitas, entre los más destacados se encuentran: Espíritu y Alma (Abjal judma) y Eternidad (Ejme’l), entre otros.








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Sunismo



Los suníes grupo musulmán mayoritario en la comunidad islámica mundial.



La tercera de las religiones monoteistas del mundo tiene su origen en el año 610 DC. en Arabia con la revelación a Mahoma por parte del Arcángel Gabriel en el monte Hira. La revelación reproducida en versos denominados, da forma a lo que pasa a conocerse como el texto sagrado del Corán. Muerto el profeta Mahoma en el 632 DC. Sus seguidores comenzaron a cuestionar cual sería su sucesor. Alí primo y yerno de Mahoma, además de padre de sus nietos, reclamó sus derechos sucesorios, pero se encontró con una oposición virulenta, la cual llevo a la batalla de Sifin en el año 661 DC. En la cual Ali fue derrotado por el entonces gobernador de Siria, quedando Muawiya como nuevo califa Esa problemática es la que da origen a los dos grupos más importantes dentro del islam los Suníes o Sunitas y los Chiítas. Los Suníes representan entre el ochenta y noventa por ciento de todos los musulmanes, consideran que la sucesión de Mahoma debe basarse en la capacidad del califa y no en sus lazos de sangre con Mahoma. En cambio los Chiítas, que representan aproximadamente el diez por ciento de los musulmanes, consideran que Alí, fue el iniciador de la línea sucesoria de Mahoma. Etimológicamente Chiíta viene de Shiat Ali (partido de Ali). Los Chiítas consideran que los Califas posteriores a la muerte de Alí han sido usurpadores. Los sunníes reciben su nombre debido a la importancia que dan a la Sunna, colección de dichos y hechos atribuídos a Mahoma y transmitidos en forma oral. O sea que no solo se basan en el Corán sino también en la Sunna, lo cual permite adaptar el Corán a las exigencias de la época.



Son mayoritarios en Irán, Iraq, Bahrein y el sur del Líbano. Existen minorías en Siria, Afganistán, Pakistán y otros lugares.



Madhab Alb’jal, consagrado como la figura principal en el Sunismo, este personaje surge a raíz de la muerte del líder anterior, fue proclamado por los creyentes como su imagen principal para dar seguimiento a sus costumbres y creencias ya que es importante una autoridad suprema en cada religión, cultura o estatuto.









  • Hanafi (basada en el trabajo de Abu Hanifa)
  • Maliki (fundada por Malik)
  • Shafi'i (fundada por Shafi'i, un estudiante de Malik)
  • Hanbali (fundada por Ahmad bin Hanbal, un estudiante de Shafi'i)










    Un Madhab es una forma tradicional de interpretar la Ley Islámica. Las escuelas fueron iniciadas por eminentes estudiosos musulmanes en los cuatro primeros siglos del Islam. La mayoría de los sunnies creen que existe nadie con vida con la estatura de los fundadores de los cuatro Madhabs. Consideran que los estudiosos contemporáneos pueden hacer comentarios sobre las tradiciones, pero ellos no pueden empezar una nueva escuela, esta creencia se conoce como "el cierre de la verja de ijtihad". Una Madhab no debe ser confundida con una secta. Algunos sunnies consideran que se debe elegir una Madhab y seguirla, otros consideran que es aceptable mezclarlas.

    Al igual que en otras religiones modernas existen grupos más radicales, representados en el caso de los sunnies por los partidarios del integrismo sunita. Su origen se produce en 1929 en Egipto con la creación de la Hermandad Musulmana, y tiene como base los siguientes puntos:
    1. Doctrina teocrática del Estado y la Sociedad. La religión y la política son inseparables.
    2. Concepción del Islam doctrinaria Solo un regreso a las fuentes orignales del Islam le puede devolver su brillo y poder. El Corán es la guía para todos los aspectos de la vida.




    Algunos estudiosos islámicos enfrentaron preguntas que ellos sentían no estaban contestadas específicamente por el Corán, sobre todo preguntas respecto a cuestiones filosóficas como la naturaleza de Dios, la posibilidad del libre albedrío o la existencia eterna del Corán. Se desarrollaron varias escuelas de teología y filosofía para contestar estas preguntas:
  • Mu'tazilah, establecida en Irak por Wasil bin 'Ata (699-749), estudiante distinguido de Hasan al-Basri (642-728). No cuenta con seguidores actualmente entre los sunnies, aunque sus textos se leen y conservan como fuente importante para entender la historia de la teología Sunita.
  • Ash'ariyyah, fundada por Abu al-Hasan al-Ash'ari (873-935). Es la teología dominante, enfatiza la revelación divina por encima de la razón humana. Las ordenes de Dios, reveladas a través del Corán, la práctica de Mahoma y las Sunnas, son la fuente de toda moralidad.
  • Maturidiyyah, fundada por Abu Mansur al-Maturidi (944). Sostienen que la existencia de Dios puede demostrarse mediante el uso de la razón.
  • Athariyyah, no tiene un fundador especìfico pero el Iman Ahmad ibn Hanbal jugo un rol històrico en mantener esta escuela con vida. Sostiene que Dios es tal cual se describe a si mismo en el Corán y las Sunnas.


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    Sufismo



    El sufismo (en idioma árabe تصوف taṣawwuf) es el aspecto más esotérico del Islam. En el lenguaje moderno hace referencia a la psicología del Islam.










    El sufismo y sus practicantes están agrupados en distintas hermandades masculinas y femeninas que se dedican al estudio profundo de los aspectos teológicos y culturales de la doctrina de Mahoma.











    Actualmente existen minoría en el Líbano, Israel, Siria, y Jordania (existen pequeñas comunidades de emigrantes sufistas, en especial en los Estados Unidos, Canadá, América del Sur, Australia, y Europa).



    El sufismo ha sido definido de muchas maneras a través de la historia del Islam, donde tiene su origen. Incluso algunos han dicho que "en el inicio (en tiempos del Profeta Muhammad) era una realidad sin nombre, y ahora es un nombre sin realidad". Aunque, efectivamente, puede ser considerado como la parte esotérica del Islam, es necesario también explicar qué significa eso; no es, como es común hoy día entender, una serie de supersticiones, o el culto a los santos, que tanto gustan criticar los fundamentalistas. El sufismo, como describía el famoso sufí argelino Mustafa al-'Alawi, "el tawhid (la realización de la Unicidad Divina, o el objetivo último del sufismo), no es lo que está escrito en las hojas de papel o lo que pronuncian los charlatanes. El tawhid son las huellas que dejan lo amantes y lo que brilla de su luz en los horizontes"; o también "El sufismo no es algo que se pueda expresar con palabras, sino una certidumbre absoluta y realización. Cuánto ignorante se regocija en su ignorancia y cuánto conocedor sufre por su conocimiento".



    Sus libros principales son el turuquian salej y masajary releuj del sufismo antiguo.En el sufismo coexisten diferentes métodos (turuq) que persiguen la purificación del alma humana, la consecución del Conocimiento divino (ma'arifa) y la realización de la Realidad Divina (haqiqa), a través de las enseñanzas espirituales que brinda la Revelación (el Corán y la sunna, principalemnte), de forma secundaria a los dichos y experiencias de otros profetas y los santos, y la práctica de un camino espiritual a través de la guía de un maestro autorizado (que posee una cadena iniciática, silsila).



    Dios.Dios Mismo, es un camino de Conocimiento y es ante todo una vía práctica y experimental, donde los conocimientos y los estados del alma deben ser saboreados (dawq) y experimentados para conocer a Dios en todas Sus manifestaciones: en el Universo, en las criaturas, en los seres humanos y sobre todo en la propia alma (nafs), depositaria del secreto (sirr) del Espíritu (ruh).



    Como suelen decir los sufíes, el sufismo es el camino que prentende purificar el corazón, que es el órgano donde se concentra el espíritu, siguiendo el dicho profético que dice "en el ser humano hay un trozo de carne que si está sano, todo él está sano, y si está corrupto, todo él está corrupto, y ese órgano es el corazón". Es el camino del amor profundo a Dios. Y como ha dicho un maestro actual, Shaij Nazim al-Qubrusi, "es otorgar a cada cosa su realidad", o como dicen otros, "vestirse con las más nobles característias" (makarim al-ajlaq)


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    Drusismo




    Los Drusos (en árabe: duruzī درزي, plural: durūz دروز en hebreo: druzi דרוזי, pl. druzim דרוזים)



    En Israel los drusos israelis sirven en el ejército, de forma voluntaria desde 1948 y de forma obligatoria desde 1956. Sus privilegios y responsabilidades son las mismas que las de los judíos israelis, así todos son reclutados pero se conceden excepciones a los estudiantes religiosos y por otras razones. Los drusos se llaman a sí mismos Ahl al-Tawhīd «gentes de un solo Dios» (monoteístas). Se discute cual es el origen del nombre «druso», que se suele atribuir a Muhammad al-Darazi, uno de los primeros profetas de la secta, considerado un hereje por los drusos actuales. La religión, monoteísta y desarrollada en el siglo X, acepta la legitimidad de los profetas de las tradiciones griega, judeo-cristiana e islámica, incorpora elementos gnosticos, y según algunas fuentes, creen en la reencarnación. Los drusos mantienen en secreto buena parte de los detalles de su fe (practicando la taqiyya tomada del islam chií), no aceptan conversiones y desaconsejan firmemente el paso de una religión a otra. Esto se debe en parte a motivos históricos, los drusos fueron violentamente perseguidos durante siglos por otras comunidades religiosas. Los drusos creen en la unidad de Dios. Son monoteístas y su teología tiene una visión neoplatónica sobre como interacciona Dios con el mundo similar al gnosticismo y a otras sectas esotéricas. Sin embargo, en contra de lo que se piensa no están influidos por la filosofía sufí.



    Son una minoría religiosa que habita, principalmente, en el Líbano, Israel, Siria, y Jordania (existen pequeñas comunidades de emigrantes drusos, en especial en los Estados Unidos, Canadá, América del Sur, Australia, y Europa). Hablan el árabe y siguen patrones sociales muy similares a los de los árabes de la zona. La mayoría de los musulmanes de la región no los consideran musulmanes, aunque ellos defienden que su religión es islámica. La mayor parte de los drusos se considera árabe, aunque algunos drusos israelíes no. Existen alrededor de un millón de drusos en el mundo, la gran mayoría de los mismos en el Oriente Próximo.



    Los principios de la fe drusa son: mantener la palabra propia (honestidad), proteger al hermano, respetar a los ancianos, ayudar al prójimo, proteger la patria y creer en Dios. También creen fervientemente en la reencarnación de los humanos miembros de la comunidad. No aceptan la poligamia, el consumo de tabaco, alcohol o cerdo. Aunque se come cerdo y se bebe alcohol en muchos hogares no religiosos. La religión drusa no permite el matrimonio entre sus miembros y otras comunidades (musulmanes, judíos...). En las sociedades modernas estas normas no se aplican a menudo con excesivo rigor. No existe la oración individual. Los drusos no tienen que seguir los deberes musulmanes de oración, ayuno o el pereguinaje a La Meca pero lo hacen, especialmente, si es peligroso para ellos no hacerlo. Los drusos creen en profetas como Adam, Noé, Abraham, Sara, Jacob, Moisés, Salomón, Juan el Bautista, Jesucristo, y Mahoma. Pero a diferencia de otras fes monoteístas consideran que Jethro, el padrastro de Moisés, como un profeta como los anteriores. También creen en la sabiduría del filósofo griego Platón. Además tienen un conjunto de "sabios" que fundaron la religión en el siglo XI.



    La sociedad cuenta con una estructura dualista dividida entre los iniciados ( uqqal, عقال), hombres y mujeres familiares con la doctrina religiosa. Los hombres uqqal llevan bigote, se afeitan la cabeza y llevan ropa negra con un turbante blanco. El otro grupo, los ignorantes, (juhhal, جهال), reciben apoyo espiritual de los iniciados y no tienen acceso a la literatura sagrada secreta drusa. Entre un 10% y un 20% de los drusos son uqqal. El resto tiende a formar el liderazgo político y militar druso y en general se distancian de los asuntos religiosos. Se considera que las mujeres son especialmente adecuadas para ser uqqal. Incluso se considera que son espiritualmente superiores a los hombres, una creencia que contrasta notablemente con las comunidades cristianas y musulmanes en las que se enmarcan los drusos. Las mujeres drusas, que son uqqal, pueden optar por vestir un mandīl (un velo blanco transparente), especialmente en presencia de figuras religiosas.







    El califa Al-Hakim, figura principal el la religión Drusa.





    Uno de los libros sagrados de los drusos es el "Libro de Hikma" o libro de la sabiduría, que fue compilado en gran medida por una figura misteriosa llamada al-Muqtana. Esta dividido en varios capítulos cada uno de los cuales cubre un tema específico. El materialismo esta condenado, especialmente el materialismo relacionado con la religión. Los lugares de oración drusos suelen ser muy modestos y sus figuras religiosas (ajawīd) suelen llevar modos de vida humildes. La oración se suele realizar de forma discreta, entre amigos y familiares. Hay poca jerarquía oficial en la comunidad, excepto los Jeque al-'Aqel, que son una figura más política y social que religiosa. Las figuras religiosas son admiradas por su sabiduría y su modo de vida. Los drusos reconocen tanto la liturgua musulmana como la cristiana y pueden practicar cualquiera de ellas si la situación lo requiere (esta práctica la tomaron del islam chií).



    Las cosas existen por la Divina Voluntad de Dios, esa es la causa primordial de todos los seres. Cuando su Voluntad desea algo dice «Sé» y eso es. De esta manera la Voluntad de Dios se transmaterializó en la divina palabra «Sé». Pero esta Voluntad de Dios de ninguna manera es igual a la voluntad del hombre, ya que Dios no desea nada fuera de sí mismo porque nada está fuera de Dios. La Voluntad de Dios es entonces sinónimo de pensamiento y visión de Dios. Nada está fuera del pensamiento o la visión de Dios excepto Dios mismo. Así como el hombre sin un cuerpo es considerado nada más que pensamiento y voluntad, de la misma forma Dios es más que su pensamiento y su voluntad. Dios es el creador de su propia Voluntad (mu’ill o ‘all). La voluntad de Dios es universal e incluye a todos los seres existentes, siendo esta Voluntad la meta de todos los seres. A esta Voluntad Divina los Druzos la llaman «Aql» palabra árabe que significa «atar o envolver». «Aql» es el principio inteligente y efectivo que contiene o envuelve a los seres existentes, la Voluntad de Dios que controla y manda todas las cosas. Ésta envuelve y abarca a todo el mundo.


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