Supersticion



La superstición no se puede ajustar a una definición cualquiera, ya que es más que una creencia, es un modo de vida que rige al hombre desde que éste existe. Se tienen vestigios de que hace ya más de 500.000 años se daban comportamientos de tipo supersticioso en las Colinas del Hueso del Dragón, cerca de Pekín, y hace 200.000 años en Europa Central. Esto es debido a que desde sus comienzos el hombre trató de explicar su mundo y los misterios que le rodeaban de una manera supersticiosa. Concretamente la muerte, uno de los mayores misterios de la vida, fue tratada con mucho detalle por los primeros supersticiosos, hasta el punto de que ciertas creencias perduran hasta hoy mismo. Con la muerte vino el concepto de más allá, y con él numerosas acciones destinadas a lograr un trato mejor tras el tránsito a la otra vida. De estas primeras creencias de tipo supersticioso se comenzó a fraguar una mentalidad más compleja capaz de unir a través de un nexo común de costumbres y ritos a grandes cantidades de gente, por su capacidad de dar una explicación al misterio de la creación, la vida y la muerte. Así nació la religión. Podemos afirmar, por tanto que la superstición es hija de la ignorancia de todos los tiempos y madre de la religión en todas sus facetas.

Las supersticiones ó Superstición es un tema interesante puesto que son muchas personas que caen en cualquier tipo de supersticiones sin saber su porque ni su origen. Napoleón temía los gatos negros y Sócrates el mal de ojo. A Julio César le aterrorizaban los sueños. Enrique VIII aseguraba que la brujería le había inducido a casarse con Ana Bolena. Pedro el Grande experimentaba un terror patológico cuando tenía que cruzar puentes. Samuel Johnson siempre iniciaba la entrada o la salida de un edificio con el pie derecho. Todavía hoy, las supersticiones referentes a la mala suerte impiden a muchas personas pasar por debajo de una escalera o embarcarse un martes día trece. Por otra parte, estas mismas personas, en pos de la buena suerte, suelen tocar madera. Hoy, cuando tanto se valoran las pruebas objetivas. pocas son las personas que, interrogadas a fondo, no admiten profesar una o dos supersticiones, o más. Tal vez todo esto tenga cierta lógica, ya que las supersticiones constituyen una parte muy antigua de la herencia humana. A lo largo de la historia, la superstición de unos ha sido a menudo la religión de otros. El hombre primitivo, al buscar explicaciones para fenómenos tales como el rayo, el trueno, los eclipses, el nacimiento y la muerte, y carente de conocimientos sobre las leyes de la naturaleza, desarrolló una herencia en los espíritus invisibles. Por otra parte, el milagro de que un árbol creciera a partir de una semilla, o la aparición de una rana a partir de un renacuajo, confirmaba una intervención ultraterrena. Con una existencia cotidiana llena de peligros y aventuras, llegó a la conclusión de que el mundo estaba poblado por unos espíritus vengativos que superaban en número a los benéficos. Por consiguiente, entre todas las creencias supersticiosas que hemos heredado tienen preponderancia los medios destinados a protegernos contra el mal. En nuestros días, para protegernos de ese posible mal que puede malograr nuestras intenciones, usamos acciones y utensilios que puedan pararlo, o al menos disminuirlo

La Supersticion no pesee lider religioso
Casi cada religión posee rituales, ensalmos o ceremonias que las personas que no pertenecen a esa religión consideran supersticiones (como el degollamiento de una gallina, la señal de la cruz, el bautismo, la misa, etc.) Según el catolicismo (y el diccionario de la Real Academia Española) la superstición es una creencia extraña a la fe (católica) y contraria a la razón. Aunque según los no religiosos, tanto la fe como las supersticiones son contrarias a la razón. Algunas personas no religiosas consideran que la fe es una forma de superstición. Contrariamente, algunas personas religiosas consideran que la fe puesta en la ciencia es también una forma de superstición.


PAISES BANDERAS
Todos los Paises donde se crean en la supersticion.


La supersticion no posee libros el la cual basarse

Casi cada religión posee rituales, ensalmos o ceremonias que las personas que no pertenecen a esa religión consideran supersticiones (como el degollamiento de una gallina, la señal de la cruz, el bautismo, la misa, etc.) Según el catolicismo (y el diccionario de la Real Academia Española) la superstición es una creencia extraña a la fe (católica) y contraria a la razón. Aunque según los no religiosos, tanto la fe como las supersticiones son contrarias a la razón. Algunas personas no religiosas consideran que la fe es una forma de superstición. Contrariamente, algunas personas religiosas consideran que la fe puesta en la ciencia es también una forma de superstición.
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